Las cartas de irse en el tarot son aquellas que representan de manera gráfica e inequívoca una actitud de marcharse, de trasladarse o de moverse y en el artículo de hoy analizaremos tres de estas cartas que por excelencia representan esto, tales como son las figuras del loco, del 8 de Copas y el 6 de espadas.
En la baraja de tarot tenemos no pocas figuras que sugieren la idea de movimiento, de viajes, de mudanzas o traslados pero no todas tienen el impacto gráfico que estas tres cartas que analizamos hoy.
Las cartas de irse en el tarot
Diferencias entre “irse” y “viajar”
Las cartas del mundo, el Carro, el sol, entre otras, son figuras que involucran viajes y movimientos indudablemente, así como también algunas figuras de la corte, en especial los Caballeros de espadas y de Bastos, siendo esta última una de las cartas más representativas de traslados y mudanzas, de cambio de localidad, de barrio, de vivienda.
Del mismo modo tenemos cartas que involucran esta cuestión de movimiento de una manera potencial, como en el caso de las otras, en especial la de Bastos, o figuras como el 2 y 3 de bastos.
En el dos de Bastos está muy marcada esta idea de movimiento pero lo tenemos en potencial, se está pensando, se está analizando, el viaje está por hacerse, el deseo de marcharse está presente pero todavía hay que hacer un camino y resolverlo.
En el tres de Bastos, que es una carta muy ligada en particular a los viajes al extranjero, en mi interpretación personal no siempre representa un “moverse” sino que creo que es la consecuencia directa o la resolución de lo que hemos planteado antes en el dos de Bastos. Aquí el viaje finalmente se ha realizado, ya se ha llegado al lugar que se deseaba, ese horizonte que se contemplaba antes desde la distancia y creo que la carta involucra mayormente haber llegado a destino, estar ya en un lugar y tener un crecimiento a partir de ahí. Podemos asociarla a viajes si tenemos a su alrededor cartas que indiquen esto.
Con todo esto quiero decir que hay varios arcanos en la baraja que representan la idea central este artículo que es el irse, el marcharse, pero creo que ninguna lo hace con tanta fuerza como estas tres que analizamos hoy.
Las cartas de irse en el tarot más representativas
En las cartas del loco, el 8 de Copas y el 6 de espadas el movimiento es evidente, la persona se está trasladando, lo vemos representado en el dibujo pero tienen connotaciones muy diferentes estas cartas entre sí. Lo que nos impulsa a movernos, las razones que tenemos, el estado anímico desde el que lo hacemos e incluso el destino hacia el que vamos son en los tres casos muy diferentes y por ello analizaremos en detalle cada una de estas figuras.

El Loco y su ilusión optimista
La carta del loco es la más positiva de esta tríada que estamos analizando, no tiene prácticamente connotaciones negativas esta actitud de marcharse, aquí lo importante es el viaje, ni siquiera el destino y no tenemos una razón esencial que nos impulse este viaje más que las ganas y el optimismo, el deseo de la novedad, del descubrimiento.
La carta no nos refiere si la persona abandonó una situación penosa, si está en un momento feliz de su vida, con problemas o cuáles son las razones que lo están impulsando marcharse porque puede ser que existan todas estas razones o ninguna de ellas, pero no es lo importante aquí.
La persona puede estar en una mala situación de vida y esto la impulsa a hacer un cambio, tanto como puede estar en una situación feliz y lo mismo desear este viaje, este marcharse, por tanto aquí lo importante no es la situación en la que se encuentra, lo que está dejando atrás sino lo que mira y busca hacia delante.
En esta carta tampoco sabemos el destino que busca o que tiene porque tampoco es lo relevante, aquí lo central es el viaje en sí mismo, la actitud de moverse hacia delante. No sabemos a dónde se dirige el loco, acaso no sea siquiera importante para él, es estar en el camino lo que lo motiva y está impulsado por un optimismo inquebrantable, por una certeza y una fe de que el universo lo está acompañando, lo está ayudando en este viaje que lo llevará al mejor destino posible, al que le corresponda, al correcto.
Después el camino tendrá sus cosas a favor o cosas en contra y esta imprevisión hará que el destino posiblemente vaya fluctuando y por eso es que no lo sabemos de antemano porque depende de lo que vaya aconteciendo durante el transcurso del viaje.
Irse no siempre es viajar
Es necesario mencionar que creo, en particular, que ninguna de estas tres cartas anuncian sí o sí un viaje, esto depende del contexto de la lectura, de las otras cartas, de un sinfín de razones, son en esencia cartas que involucran viaje pero no siempre significa un viaje neto, no siempre que aparezca el loco tienes un viaje por delante, no siempre que aparezca el seis de espadas te marchas hacia algún lado, ni tampoco siempre que aparezca el ocho de Copas estarás dejando una situación para irte a otra parte, si bien esto está tácito en estas cartas, no es el único significado que tienen, no siempre involucran un viaje físico, un movimiento real.
Un seis de espadas puede significar que una relación deja un mal momento atrás y va hacia un lugar mejor en cuanto a sus sentimientos. Un ocho de Copas puede significar abandonar emocionalmente una situación insatisfactoria para buscar algo que nos llene y nos complete, y el loco puede significar el inicio de un proyecto, una idea que nace, por tanto no son cartas concluyentes de viajes por sí mismas sino dentro de un contexto apropiado.
En este caso, en el artículo de hoy, las estamos analizando, en su sentido de marcharse, de “viaje”, para especificar las diferencias que tienen entre sí estas cartas que si bien son muy parecidas en cuanto a su gráfica (porque es evidente que hay una actitud de alejarse o de ir hacia algo) pero las motivaciones, las causas y los destinos son muy diferentes.

El seis de espadas y el dolor
En la carta del 6 de espadas, a diferencia del loco, casi siempre tenemos una situación que origina este movimiento, hay una causa y una razón. Aquí estamos abandonando una situación negativa, dolorosa por lo general, que ya no nos hace bien y estamos buscando un horizonte mejor, creemos que abandonar esta situación nos llevará indudablemente a su lugar mejor por poco que sea esta mejora.
En esta carta casi siempre abandonar la situación conlleva un dolor, sea que estemos abandonando una relación, un trabajo, una situación personal, la ciudad en donde vivimos, cuestiones familiares, siempre involucran abandonar una situación que nos está causando malestar y sufrimiento.
En este caso el marcharse no es una decisión optimista y alegre como en la carta del loco, aquí casi que estamos obligados a abandonar esta situación para poder llegar a un lugar mejor, es como si no tuviéramos otra alternativa que subirnos a ese bote y marcharnos porque quedarnos aquí ya no da para más, y en todo caso la situación puede mantenerse igual o empeorar pero nunca mejorar.
La única mejora posible es marcharse y la gráfica de la carta presupone que este movimiento será acertado porque iremos a un lugar mejor, hay una promesa de lugar mejor que lo vemos en el propio dibujo en donde las aguas del mar están divididas entre un mar agitado que dejamos atrás y un mar en calma que tenemos por delante representando esto claramente el abandono de una situación complicada y la promesa de un destino más favorable y positivo.
Quizás no sabemos a dónde vamos en concreto, no es que tengamos un destino fijo, sólo sabemos que este movimiento es el único que nos queda por hacer y el único que puede garantizarnos una mejora en la situación. Este movimiento puede involucrar un cambio menor a un cambio gigantesco, aquí el movimiento puede ser desde abandonar una situación simplemente a un cambio de vida significativo y diametral. Como sea, hay una innegable sensación de dolor aquí que estamos tratando de curar mediante esta actitud de marcharnos.
El 8 de copas y la desilusión
En el caso del arcano del 8 de Copas las sensaciones son ambiguas y más vagas. Tenemos una similitud con la carta del loco en cuanto a que no sabemos hacia dónde vamos, aquí la persona no conoce su destino, no sabe hacia dónde está marchando y ni siquiera cuenta con el optimismo que tiene el loco. Lo central en esta carta es abandonar una situación que puede ser dolorosa o no pero la motivación está dada por un desahucio emocional, un descontento, una desilusión. Creo que desilusión es la palabra que domina en esta carta.
Suelo decir en mis lecturas cuando me refiero a esta figura, que la persona tiene allí esas ocho copas que son brillantes, bonitas, están muy bien acomodadas, es en teoría un buen escenario, deseable, pero la persona no está conforme con esto que tiene. Esto en la vida real puede referirse a muchas cosas, puede ser un trabajo que no nos llena, una relación de pareja, una situación familiar, o una vida que ha perdido su ilusión.
Quizás en la teoría todo es perfecto, todo es brillante y está muy bien acomodado tal como esas ocho copas, el trabajo en cuestión parece ser el ideal y no habría razones para dejarlo, la pareja parece ser la ideal y no hay motivos para abandonarla, la situación de vida parece ser brillante como el oro pero algo en la persona está quebrado, está desilusionado y renuncia a esto. No sabe hacia dónde va, no sabe tal vez siquiera qué es lo que busca realmente, por tiene una sola convicción y una sola certeza: que esto que tiene, tan bonito y brillante, no lo quiere.
En el ocho de Copas nos marchamos por desilusión, no sabemos adónde vamos, no sabemos si lo que nos espera será mejor o acaso peor, pero estamos dispuestos a correr ese riesgo pues sencillamente esto que tenemos ya no lo queremos bajo ningún concepto y preferimos arriesgarnos a la incertidumbre del futuro antes que persistir en una situación que nos tiene agobiados y muy maltrechos emocionalmente.

¿Hay dolor aquí?
A diferencia del seis de copas aquí puede que no haya dolor involucrado. Quizás nos duele abandonar la situación o no nos importa nada, quizás estamos dañando a alguien y que esto nos conmueva o no, pero lo central esta carta pasa por la desilusión que tenemos y el dolor o su ausencia es secundario.
Para mí esta es una de las cartas quizás más tristes del tarot, más incluso que algunas cartas verdaderamente dolorosas como el 3 o el 10 de espadas, hay un manto de tristeza muy profundo en este 8 de copas tanto nos aparezca al derecho como al revés. Cuando aparece al revés creo que es todavía peor porque tenemos la misma situación pero no nos podemos marchar, lo que agrava aún más las circunstancias.
En el 8 de copas nos estamos marchando desahucio, por cansancio, por insatisfacción y al no tener por delante un horizonte claro, al no tener esa “zanahoria” por delante que nos motive, estamos librados a nuestra suerte, a la buena de Dios por así decirlo y estamos resignados a saber que tenemos que enfrentar lo que sea que aparezca, que puede ser muy bueno o puede no serlo. Como fuere, la persona es consciente de esto y su única alegría, si cabe, es que está abandonando una situación que le provoca una gran insatisfacción.
La carta suele mencionar que esta insatisfacción o desilusión tiene que ver con el mundo material y que nos vamos en búsqueda de algo más espiritual, por eso son rasgos muy generales que no siempre aplican y que dependerá por supuesto, como en toda lectura de cartas, del contexto que nos brinden las otras cartas para saber qué es lo que está generando esta situación, que está motivando a la persona a marcharse. No siempre involucrará un cansancio de la vida material y una búsqueda espiritual, sino que pueden ser cosas muy concretas, como he mencionado, tales como dejar un trabajo, una pareja, o incluso una forma de vida.
Conclusiones
Detenerse en la interpretación de estas figuras
Por todo ello, cuando aparezcan estas cartas en tu lectura, y según lo que hayas preguntado y según el contexto de la lectura, lo importante es que veas la diferencia que hay en estas figuras en cuanto a lo que origina esta situación de marcharse, las motivaciones que impulsan este cambio y los destino que esperan, que tanto en el loco como el ocho de Copas no lo conocemos, y en el seis de espadas si bien tampoco lo conocemos en concreto, la carta al menos nos promete que siempre será mejor, por poco que sea esta mejoría, que lo que dejamos atrás.
El loco es una carta que evidentemente no involucra ninguna tristeza, y las otras dos cartas sí pero esto no significa que sean figuras negativas o que tengan un mensaje o un vaticinio decididamente negativo. El seis de espadas puede ser una carta muy positiva en algunos casos y el ocho de Copas, que sería la carta más penosa de las tres al menos nos deja el consuelo de que estamos abandonando algo y que este abandono para nosotros tiene un motivo que hace que sea imposible revertir nuestra decisión de partir.
Estas son las tres cartas que tanto gráficamente como en su significado creo que más se relacionan con la actitud de marcharse, o de irse alguna parte, más que otras figuras que involucran viajes y movimientos como las que he mencionado, tales como el Mundo, el Carro, el Sol, el Caballero de Bastos, entre otras, que tienen en común la cuestión de un movimiento o de un “irse” pero unas connotaciones muy diferentes en cuanto a motivaciones, en cuanto a destinos y todo lo que rodea a este movimiento, y que analizaremos, en algún momento, en otro artículo más relacionado a los viajes o traslados.
Hoy nos hemos centrado en estas tres figuras del loco, el seis de espadas y el ocho de Copas y cuando las veas aparecer en tu tirada pregúntate que es lo que estas cartas te están sugiriendo que dejes atrás, si es necesario abandonar algo, si es necesario hacer un movimiento concreto hacia delante, las motivaciones que tienes, lo que está provocando esto, si hay un horizonte posible, si hay un destino ya previsto, si estás dispuesta al cambio aun no teniendo garantías en los resultados, porque son figuras muy profundas a nivel emocional espiritual y psicológico y debes analizarlas en profundidad necesariamente.
¿Y tú que piensas?
Como siempre, ahora me gustaría conocer tu opinión acerca de estas tres figuras, de estas cartas de irse en el tarot que hemos analizado aquí, si estás de acuerdo con lo que he planteado, o si tienes un punto de vista diferente, que aquí siempre será bienvenido porque apostamos al conocimiento, a crecer entre todos en el aprendizaje del arte del tarot, así que eres muy bienvenido a dejar tu comentario y tus opiniones, ya lo sabes!









